miércoles, 20 de noviembre de 2013

Salir al mundo

En general me pasa (y calculo que a ustedes les pasará lo mismo) que cuando escucho a alguien hablar de TICs aplicadas a la enseñanza, dudo. Dudo mucho. Dudo porque la experiencia me ha mostrado que muy pocas veces las TICs son realmente aplicadas en el aula. Mucho docentes (hablaré, en este caso, específicamente de los docentes de idiomas) reducen el recurso tecnológico de sus clases a proyectar un video o pasar un audio o mandar ejercicios de gramática por correo electrónico o (los mas osados) a cargarlos en un formulario que el alumno puede llenar online. Si bien todas estas prácticas son válidas como recursos, no digo que no, no distan demasiado de la manera tradicional de enseñanza. Cuando hablamos de TICs aplicadas a la enseñanza nos referimos a algo más. A algo nuevo. O por lo menos eso espero.
Enseñamos una lengua particular. Y tenemos la ventaja de que el lenguaje invade todas las esferas de nuestra vida. Contamos con la ventaja adicional de que en el año 2013 la tecnología también invade todas las esferas de la vida. Aprovechémoslas. Salgamos de nuestra comfort zone.
¿Por qué no crear un grupo de Facebook para que los alumnos comenten libreme, fuera de la clase, tal como lo hacen en su día a día? Probablemente, el fluir de la conversación sea menos cuidado, pero más libre y espontáneo. Ideas hay miles: podemos pedir como "tarea" que cada uno escriba cinco twits en español durante la semana y leerlos la clase siguiente; se puede armar un blog grupal donde escriban, uno a la vez, sobre un tema de su interés, y donde sus compañeros puedan comentar. También, cada alumno puede preparar una breve presentación con imágenes de su vida para mostrar y relatar ante el curso. Estas son sólo algunas ideas que se me ocurren al pasar. Lo fundamental es acercar la tecnología a la clase y con ello "sacar" la lengua al mundo exterior. Aprender una lengua es, en gran medida, usar una lengua. Y la tecnología nos ofrece una espacio de intercambio más que interesante para ello.

F.

martes, 19 de noviembre de 2013

La máquina de hacer preguntas

Volvamos atrás en el tiempo. Algo así como 50 años atrás. Yo no había nacido. Nos vamos a encontrar con un artefacto tecnológico de útlima generación aplicado a la educación: la máquina de enseñar. Creada por el Profesor B. F. Skinner, de la Universidad de Harvard, la máquina de enseñar era la respuesta a todos los problemas de la educación (o, por lo menos, a todos los problemas que Skinner le atribuía a la educación de su tiempo). Dejando de lado los juicios sobre la efectividad de la máquina y de la teoría sobre la que se sustentaba su uso, me interesa refelxionar sobre esta idea: la máquina era la respuesta. La tecnología se utilizaba en función de un problema concreto.
Traspolando esto a nuestras aulas de hoy en día, y salvando las diferencias, ¿podemos decir que la tecnología es la respuesta a nuestros problemas? Creo que no. ¿Entonces la tecnología no sirve? Tampoco. Deberíamos cambiar el punto de vista. No es la respuesta al problema lo que deberíamos poner en el centro del debate, sino la pregunta. Y una buena pregunta puede ser: ¿Para qué quiero/puedo/sirve usar TICs dentro del aula?
La respuesta yo no la sé. Pero creo que se relaciona con la relevancia. El filósofo británico H. P. Grice diría, en su máxima de relevancia: "¡SEA RELEVANTE!". Y lo mismo podemos decir del uso de las TICs en el aula. Saber bien qué quiero hacer, para qué las voy a usar, con qué objetivo, el el principio. No es simplemente un usar por usar.

Creo que en educación, la clave no está en encontrar la respuesta correcta, sino en hacer la pregunta correcta. 
Después, se verá. ¿Quién sabe? Quizá hasta funcione.

F.

Miedo 2.0

Desde hace ya varios años, hemos incluído en nuestro día a día el uso de herramientas tecnológicas y digitales: leemos mails desde nuestros celulares mientras viajamos en subte, pagamos facturas sin movernos de nuestras casas, pedimos la cena por internet, mantenemos charlas interminables con nuestros familiares y amigos a través de un televisor. La tecnología ha venido para quedarse, y se está colando, sutilmente, en todos los ámbitos de nuestra vida. 
¿Por qué no abrirle las puertas y darle una calurosa bienvenida a los ámbitos educativos?
El mundo 2.0 ofrence un amplio abanico de herramientas que, utilizadas a conciencia y con un poco de maña, pueden transformar nuestras clases en algo novedoso, entretenido y dinámico. La posibilidad de conexión constante, el feedback online, sumado a todos los recursos mutlimedia disponibles, son sólo algunos de los atractivos de este misterioso y llamativo mundo. Como docentes no debemos dejarnos intimidar por lo desconocido. Lo desconocido siempre es una aventura. Y todos sabemos que no hay nadie más temerario que un docente.

F.

viernes, 8 de noviembre de 2013

El espíritu de la genialidad

"La totalidad es una imposibilidad teórica". Alguna vez escuché decir esto a alguno de mis profesores, en plan de explicar los recortes en su objeto de estudio hechos por Ferdinand de Saussure. Con la esperanza de conservar y continuar tal genialidad de espíritu, doy por iniciado este blog.
Y que pase lo que tenga que pasar.

F.